Hacia territorios más inclusivos y sostenibles

Entrevista al director nacional de ordenamiento territorial de Uruguay, Arq. Salvador Schelotto.

E: El ordenamiento territorial (OT) está presente en el imaginario local desde hace décadas, pero poco integrado a las políticas y los procesos de transformación real del territorio; recién en la última década aparece con mayor potencia. ¿Esto es así? , en tal caso, ¿Cuál es el estado actual de las cosas?, ¿Qué factores limitan y qué elementos faltan para que el país incorpore definitivamente la planificación y la gestión territorial ordenada y sostenible

SS: El Uruguay registra un proceso no lineal, pero sostenido, de incorporación del OT en la gestión pública. Se institucionalizó el OT y, junto a este logro, comenzó una progresiva implementación de la gestión planificada y sustentable del territorio en todas sus escalas.

Advierto que no se trata de un proceso lineal, dado que enfrenta avances y resistencias, tensiones, dificultades y problemas de inconsistencias del marco institucional del Estado, que estamos trabajando para superar.
Si asumimos que el OT es una función transversal del Estado que involucra a todos sus niveles, incluyendo al gobierno nacional, los gobiernos departamentales y ahora al tercer nivel de gobierno, el OT es una oportunidad que contribuye a la gobernanza multinivel que la articulación de estos tres niveles de gobierno demanda.

En la última década se lograron objetivos importantes, pero aún falta mucho. Entre las cosas que faltan incluyo: más y mejor información territorial, más y mejor conocimiento; más y mejores capacidades institucionales; más y mejor articulación política e institucional, más y mejor participación social. Y, en consecuencia, más trabajo para mejorar la calidad de nuestros instrumentos y la eficacia de nuestras acciones.

E: La política de vivienda y hábitat, que se expresa en la propuesta del plan quinquenal de vivienda, refiere a la articulación de las políticas urbanas y habitacionales para superar el déficit habitacional y urbano, que incluye, entre otros componentes: vivienda, infraestructura, servicios, espacio público. ¿Esta es una línea de trabajo prioritaria para la DINOT?

SS: En efecto, es una línea prioritaria. Se definió por parte de la Ministra que en el período actual, y siguiendo una línea de trabajo que viene de atrás, para DINOT dos mandatos importantes: el primero, articular con el conjunto de las tres direcciones nacionales que componen el “área ambiental” del Ministerio: Agua, Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial; el segundo: vincularse con la política de vivienda y hábitat y el conjunto del Sistema Público de Vivienda, a través de un trabajo conjunto con la DINAVI.

En esta articulación aparece un tema fundamental: la cuestión de la obtención de suelo urbano con buena localización y suficientes servicios e infraestructura, que garanticen espacios de calidad para el desarrollo de los programas de vivienda pública. La obtención de estos suelos es la base y componente fundamental para el desarrollo urbano y territorial, y que asegura, en gran parte, el Derecho a la Ciudad.

E: La protección del ambiente se convirtió en una demanda principal de la sociedad y el Gobierno asumió esta como prioridad. En el Ministerio coexisten responsabilidades nacionales en políticas ambientales y territoriales ¿Existirán en este quinquenio actuaciones conjuntas entre DINAMA, DINAGUA y DINOT?, ¿Se desarrollarán planes o programas concretos de ordenación, que posibiliten cuidar el ambiente y prevenir procesos de deterioro de este?

SS: Sin lugar a dudas, no es posible escindir las responsabilidades y competencias entre las políticas ambientales y la gestión planificada del territorio y las ciudades. Ambas requieren una articulación eficaz, de manera de que se pueda no solamente actuar sobre los impactos de las actuaciones, emprendimientos y proyectos, sino que se pueda anticipar el desarrollo de estos.

Estoy convencido que es posible y es necesario articular el esfuerzo de las direcciones de Agua, Medio Ambiente y Territorio, y que se conforme una tríada fuertemente integrada. Estamos yendo en esa dirección. Cada vez más, a través de nuestras gestiones, compartimos información, integramos nuestras especificidades y buscamos generar instrumentos de planificación ambiental para el desarrollo que aborden los problemas de las principales cuencas hidrográficas del país.
Por ejemplo, la Cuenca del Río Santa Lucía es un ámbito de preocupación común, en el que confluyen los esfuerzos de múltiples actores públicos, privados y sociales, y en el que el Poder Ejecutivo desarrolla una acción consistente y coordinada; en ese marco, las tres direcciones coordinamos estrechamente.

E: ¿Cuáles son los objetivos principales que la Dinot se ha propuesto para el periodo 2015-2019?

SS: Nuestra Dirección se ha propuesto consolidar, mejorar y expandir sus líneas de trabajo, en el sentido de continuar con las acciones que se vienen realizando desde tiempo atrás y han tenido impactos positivos, tales como la cooperación técnica y financiera con los gobiernos departamentales, la ya mencionada articulación con el Sistema Público de Vivienda y la articulación a nivel del Poder Ejecutivo con los diferentes ministerios que tienen competencias territoriales, las empresas públicas y con la OPP.

Por mandato legal, también la DINOT está obligada a desarrollar y mejorar permanentemente la información territorial, así como promover la generación de capacidades en el territorio y la formación de recursos humanos en la materia, al más alto nivel. A esto agrego una política de difusión que contribuya a la consolidación de una “cultura de la planificación” en todo el país.

Por otra parte, procuramos innovar y apostar a la mejora de la calidad de los instrumentos que están en proceso de elaboración y a su aplicación efectiva, y pretendemos explotar todo el potencial que tiene la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible para planificar y transformar nuestro territorio, mucho del cual aún no ha sido aprovechado.

Por último, es necesario expresar que queremos atravesar estas ideas con prioridades políticas importantes: avanzar en la dirección de la construcción de territorios y ciudades cada vez más inclusivas y sostenibles, en el marco de un proyecto de país que necesariamente implica un proyecto territorial.